19 Apr 2022 - UEES, Uncategorized

Imagen con fines ilustrativos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Por lo tanto, la salud mental es fundamental para el desempeño de actividades y roles que el ser humano cumple en el día a día cuando trabaja, estudia, cuida de otros, interactúa con su entorno, se valora así mismo, manifiesta sus emociones, sentimientos y afronta las adversidades de la vida.

Según Fisher S. 1986 a partir de la sexta semana de incorporación a la universidad los estudiantes presentan síntomas breves de ansiedad y depresión, estos se limitan a situaciones determinadas y se presentan como respuesta a las diferentes demandas y desafíos que existen como tareas y exámenes. Así mismo iniciar una carrera genera expectativas por los cambios de hábitos, rutinas y responsabilidades, además se pueden presentar miedos a reprobar y fracasar.

Es durante el periodo de adaptación que los índices de estrés que los estudiantes experimentan pueden ser muy altos por lo que se considera estarán presentes mientras el estudiante se encuentra en su primer curso (primeros seis meses) luego experimentan una disminución en el estrés que generan los cambios académicos (Cova, 2007; Bedoya, 2006).

De acuerdo a un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Catalunya existen siete pautas que ayudan a los estudiantes universitarios alcanzar el bienestar psicológico:  

  • Conocerse y escucharse a uno mismo, poder encontrar el sentido de la vida y de cada experiencia es lo que permite que el ser humano pueda moverse, afrontar la adversidad y alcanzar lo que desea.
  • Alimentarse correctamente, no dejando por fuera ningún tiempo de alimentación y tomando alimentos de acuerdo a la necesidad de cada organismo y evitando aquellos que no aportan nutrientes.
  • Realizar ejercicio físico, aumenta la sensación de bienestar y favorece el estado de ánimo, fortalece el cuerpo, facilita la movilidad, previene del sobrepeso, ayuda a reducir el estrés, mejora la autoestima por lo tanto favorece las relaciones sociales.
  • Estar libre de adicciones, de sustancias psicoactivas como el alcohol, tabaco o algún otro tipo de drogas o hábito que pueda causar dependencia (uso excesivo de tecnología, videojuegos, apuestas, redes sociales, etc.)
  • Manejar el estrés, el estrés permite reaccionar en situaciones desafiantes por lo tanto es necesario para el afrontamiento de momentos específicos, el problema es cuando la persona tiene dificultad para relajarse y los síntomas se prolongan en duración e intensidad a través del tiempo.
  • Pensar en positivo, los pensamientos son uno de los determinantes de las emociones que el ser humano experimenta por lo tanto es oportuno que estos sean optimistas pues permitirán que haya mayor adaptación a las circunstancias actuales.

Referencias:

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response

https://consaludmental.org/publicaciones/Bienestarpsicologicorendimientoacademico.pdf